Trailers y Estrenos |
- 'Star Crash, choque de galaxias', la delirante cutrez
- 'Lluvia de albóndigas 2', una buena secuela
- Tom Cruise y Joseph Kosinski volverán a trabajar juntos en 'Go Like Hell'
- 'Mucho ruido y pocas nueces', el bardo descontextualizado
- Brad Pitt en siete películas
- 'Journey to the West', tráiler y cartel de la nueva comedia de Stephen Chow
- Especial Paul Newman: 'El largo y cálido verano' de Martin Ritt
| 'Star Crash, choque de galaxias', la delirante cutrez Posted: 19 Dec 2013 05:46 AM PST El cine italiano de los años 50, 60 y 70 no ha sido superado por ninguna otra cinematografía en cantidad y calidad, eso lo sabe cualquier cinéfilo. La enorme riqueza que desprenden las obras de ese período es digno de continuo estudio y de quedarse boquiabierto sin remisión. ¿Y por qué empiezo un texto sobre 'Star Crash, choque de galaxias' ('Scontri stellari oltre la terza dimensione', Luigi Cozzi, 1978) con esa afirmación más que evidente? Pues porque me temo que es lo único bueno que puedo decir sobre una película como ésta, que pertenece a tal período, pero su calidad está en las antípodas. Un auténtico delirio plagio en toda regla no sólo de la popular, y maravillosa, 'La guerra de las galaxias' ('Star Wars', George Lucas, 1977), por aquel entonces volviendo locos a muchos espectadores de la época, sino de una enorme cantidad de films de ciencia-ficción y fantásticos por todos conocidos. 'Star Crash, choque de galaxias' —nótese primera lo similitud del nombre con la obra de Lucas, título con el que se exhibió la película en el marcado internacional, y luego el imbécil título español, también la clarísima referencia del original italiano— ha pasado a la historia por muchas y diversas razones que no me resisto a comentar. Se trata de uno de los éxitos más grandes de aquellos años en el cine italiano, algo sin duda alucinante. En ella se quiso contar con lo mejorcito para competir con el film galáctico por excelencia, por otro lado de una poderosa y lógica influencia. Por un lado se contrató al mismísimo John Barry para la banda sonora y al cual no se le dejaba ver la película durante su producción por si aquél decidía abandonar el proyecto. Y en su reparto Caroline Munro, David Hasselhoff, Christopher Plummer y Marjoe Gortner. (From here to the end, Spoilers) El argumento de 'Star Crash, choque de galaxias' es un remedo del citado film de Lucas con toques del universo de Flash Gordon y también de conocidos films fantásticos de los sesenta. Así pues después de unos ridículos rótulos que suben por la pantalla —y esto no sería plagio de Star Wars, sino del serial antes mencionado— nos enteramos de la existencia de un villano muy temido —en realidad da risa— de nombre Zart Arn (Joe Spinelli), cuya intención es la de dominar el universo conocido, es evidente. Pero hete aquí que un emperador de nombre pues eso, El emperador —Christopher Plummer al que sabe dios como convencieron, y cuyas intervenciones filmó en un solo día— cuenta con una aguerrida guerrera de nombre Stella Star, para la cual Cozzi siempre quiso a Caroline Munro, musa del cine fantástico, y que visualmente es de lejos lo mejor de la función, que junto a su inseparable robot intentará devolver la paz a la galaxia. Con la actriz se realiza un doble homenaje por cuanto su nombre pertenece por derecho propia a la antología del cine fantástico, y Cozzi en un movimiento sin vergüenza alguna —puestos a realizar un plagio échale morro— filma dos secuencias que recuerdan a 'Jason y los argonautas' ('Jason and the Argonauts', Don Chaffey, 1963) y las maravillas que orquestaba el desaparecido Ray Harryhausen, quien también produjo e hizo los efectos visuales de la mítica 'El viaje fantástico de Simbad' ('The Golden Voyage of Sinbad', Gordon Hessle, 1973), película protagonizada por Munro. Evidentemente la comparación en cuanto a resultados es odiosa, porque si de algo adolece esta película es de unas escenas de acción pésimamente filmadas, y sobre todo cuando hay que aplicar los efectos visuales, que dicho sea de paso, son realmente malos, lo cual no habría tenido demasiada importancia si Cozzi hubiese demostrado inventiva, gracia, garra, algo de espíritu, o al menos demostrar que sabe narrar, algo que aquí no demuestra. Más bien consigue algo realmente difícil, que una historia simple sea confusa, atropellada y caótica. Podríamos enumerar muchos más homenajes al cine fantástico anterior, pero resultaría hasta cansino —lo del sable luz es delirante—, el film supone una soporífera experiencia alejada por completo del factor nostalgia, bajo cuyo prisma no puede si quiera disfrutarse. La puesta en escena es de un cutrez que sonroja con primeros planos absurdos y una secuencias en un espacio poblado de puntitos de todos los colores filmada con poco sentido de la coherencia —atención al ataque final a la base del villano, como si se tratase de la Estrella de la Muerte, con movimiento de cámara que adoptan el punto de las naves acercándose, y atención también a la base en sí, que parece diseñada por un niño—. La supuesta épica de dichas secuencias no aparece por ningún lado por mucho que la música de Barry intente animar la función como si se tratase de John Williams. Barry de todos modos no era tonto, y puede notarse que su partitura no resulta excesivamente ejemplar, como si se oliese el bodrio al que estaba prestando su genio. David Hasselhoff, al que aún le faltaban unos años para hacerse famoso gracias a la serie 'El coche fantástico' ('Knight Rider, 1982-1986) es uno de los protagonistas centrales, aunque no aparece en escena hasta pasados cincuenta minutos debido a que su participación se sacó prácticamente de la manga al crear un personaje, el hijo del emperador, creando así un triángulo protagonista de nula tensión sexual entre Stella, el príncipe (Hasselhoff) y Akton (Gortner), el supuesto personaje central de nulo carisma. La gracia de esta película está en verla con un amplio sentido de la perspectiva y con sentido del humor, algo que no creo pueda conseguirse. Los conjuntos que luce Munro son para recordar, el resto para olvidar. - |
| 'Lluvia de albóndigas 2', una buena secuela Posted: 19 Dec 2013 04:16 AM PST Gusten más o menos las diferentes propuestas individuales, el cine de animación ha emprendido durante los últimos años una campaña en busca del mayor realismo posible, ya sea para terminar de conseguir el punto justo en el que sea irrelevante que el protagonista de todo lo que suceda sea un animal, por el perfeccionamiento de las técnicas de animación o por las características de las historias que se nos quieren contar. La idea de los dibujos animados como el campo perfecto para estirar más allá de lo humanamente posible lo que nos quiere contar con hilarantes consecuencias es algo que, por desgracia, parece haber pasado de moda en el cine. El estreno de 'Lluvia de albóndigas' ('Cloudy with a chance of Meatballs', Phil Lord y Chris Miller, 2009) nos demostró que seguía existiendo el talento para crear cintas más anárquicas, exageradas y, sobre todo, libres que no necesitan un gran desarrollo argumental para conseguir que el espectador disfrutase de una forma que ya casi ni recordaba que podía hacerse. No las tenía todas conmigo en lo referente a su secuela, ya que la principal aportación de Phil Lord y Chris Miller, principales responsables del interés de la primera entrega, se reducía a su colaboración en la creación de la premisa argumental, pero el resultado ha sido bastante satisfactorio. 'Lluvia de albóndigas 2', una secuela que merece la penaUno de los aspectos que más dudas me despertaba hacia 'Lluvia de albóndigas 2' ('Cloudy with a chance of Meatballs 2', 2013) era la inexperiencia de sus dos directores, pues estamos ante el primer largometraje de Kris Pearn y el segundo de Cody Cameron, aunque quizá fuese más feliz si hiciera como si 'Colegas en el bosque 3' ('Open Season 3', 2010) jamás hubiera existido. La reducción presupuestaria –-se pasa de 100 millones a 78—- también apuntaba a un posible intento de Sony por hacer algo más convencional que pudiera conectar con un público más amplio –-la primera entrega "apenas" recaudó 243 millones—. Muchas dudas. Por suerte, nuestros temores han acabado siendo infundados, ya que estamos ante una continuación directa –-la acción arranca justo tras el final de 'Lluvia de albóndigas— que conecta perfectamente con el espíritu de la primera entrega –-la misión ahora es localizar la máquina de la primera entrega que no fue completamente destruida y ahora está creando criaturas que mezclan alimentos y seres del reino animal—, amplía su universo y tiene suficiente personalidad propia, por lo que resulta imposible acusarla de ser más de lo mismo. Eso sí, también está claramente por debajo de su predecesora. Lo primero que hay que tener claro es que 'Lluvia de albóndigas' tiene una trama más convencional, ya que se introduce a un villano claro y una línea argumental que hemos visto en infinidad de ocasiones y que presente pocas sorpresas dignas de ser reseñadas. Este es el principal enemigo de una película que por lo demás sabe ofrecernos varios momentos de genial locura –-el padre de Flint de pesca con unos curiosos compañeros—, unos ingeniosos diseños a caballo entre lo adorable –-la fresa de la que se encariña Sam— y lo fascinante, tanto por su apariencia, como por lo acertado del cruce del que surgen. Además, todo está encaminado a mantener la frescura visual de la primera entrega, pero también de sus personajes a nivel dramático –-aunque quede un poco raro usar esa palabra en una cinta como 'Lluvia de albóndigas 2'—, pues mantienen sus constantes vitales –-algunas decisiones de los personajes pueden gustar más o menos, pero siempre cuadran con su personalidad— sin caer en la hueca repetición y manteniendo su chispa característica, aunque puede que en algunos casos se abuse ligeramente de ella –-el personaje de Brent tampoco da mucho más de sí, la verdad—. El eterno problema del doblajeSoy consciente de que hay muchas personas que restan importancia al trabajo de los actores que ponen su voz en la versión original, algo comprensible en lo referente a su influencia comercial –-me resulta un tanto absurdo tenerlo en cuenta para la selección de los actores más taquilleros, la verdad—, pero que desde el punto de vista artístico es esencial. La primera parte era buena prueba de ello, ya que pocos decisiones más ridículas recuerdo como el haber contratado a Flipy para doblar al protagonista en su versión española, algo que no estuvo lejos de poder cargarse la película para quienes la vieran asi. Eso no vuelve a suceder en esta segunda entrega, pero sí que hay otros fichajes que me convencieron de la necesidad de ver 'Lluvia de albóndigas 2' en versión original o simplemente no hacerlo hasta que tuviera esa oportunidad, ya que nombres como Bill Hader, Will Forte –-impagable dando voz a un excéntrico científico inspirado, entre otros, en Steve Jobs—, Andy Samberg o Kristen Schaal –-maravilloso también su trabajo vocal en las televisivas 'Gravity Falls' (Varios, 2012-En emisión) y 'Bob's Burgers' (Varios, 2011-En emisión)— puede que no digan gran cosa a algunos, pero su talento cómico es difícilmente replicable si son doblados, y más aún si se opta por una vergonzosa españolización con cosas como ésta. Por suerte, pude verla disfrutando del doblaje original y os animo a todos a hacerlo así o de lo contrario ya sabéis a lo que os exponéis. En definitiva, 'Lluvia de albóndigas 2' pertenece al grupo de secuelas que no logran alcanzar el nivel de su predecesora, pero que pese a ello son propuestas que merecen la pena y que todo el que disfrutase con la primera entrega no debería dejar pasar de largo. Una buena opción para ver durante estas inminentes navidades. - |
| Tom Cruise y Joseph Kosinski volverán a trabajar juntos en 'Go Like Hell' Posted: 19 Dec 2013 03:07 AM PST Se ve que Tom Cruise y Joseph Kosinski hicieron buenas migas durante el rodaje de ‘Oblivion‘ (2013), ya que bien poco han tardado en volver a trabajar juntos, pues acaba de confirmarse que el primero va a protagonizar ‘Go Like Hell‘ a las órdenes del director de ‘TRON: Legacy‘ (2010). Además, podría no ser el único reencuentro profesional para Cruise, pues están tanteando la posibilidad de que Brad Pitt, con quien ya protagonizó ‘Entrevista con el vampiro‘ (‘Interview with the Vampire: The Vampire Chronicles’, Neil Jordan, 1994), también se una al reparto de la película. De hecho, ya sonó el nombre de Pitt cuando ‘Go Like Hell’ era un proyecto que Michael Mann barajaba dirigir y eso seguro que juega a favor de la posibilidad de que acabe uniéndose. ‘Go Like Hell’ toma como base un libro escrito por A. J. Baime que gira alrededor de la competición que surgió entre Ford y Ferrari que alcanzó su punto álgido durante la carrera de las 24 horas de Le Mans de 1966. Ya está confirmado que Cruise dará vida a Carroll Shelby, un diseñador de coches que colaboró estrechamente con Ford durante esa época, y también que el guión correrá a cargo de Jez y John-Henry Butterworth, quienes ya han escrito para el protagonista de ‘Jack Reacher‘ (Christopher McQuarrie, 2012) el guión de la prometedora ‘Al filo del mañana‘ (‘Edge of Tomorrow’, Doug Liman, 2014). Vía | Hollywood Reporter - |
| 'Mucho ruido y pocas nueces', el bardo descontextualizado Posted: 19 Dec 2013 01:06 AM PST Único, aunque de proporciones considerables, es el problema que, como amante confeso de las cinco adaptaciones que Kenneth Branagh le ha hecho a la obra del bardo, le encontré a priori a este acercamiento de Joss Whedon al texto Shakesperiano; y ese no es otro, obviamente, que la existencia del maravilloso filme que el cineasta británico rodara a comienzos de los noventa con Denzel Washington, Keanu Reeves y Robert Sean Leonard como acompañamiento de fondo de las asombrosas interpretaciones que de Benedicto y Beatriz hacían él mismo y su esposísima en aquellos tiempos, la inconmensurable Emma Thompson. De no haber sido pues por la existencia de esa delicia constante para los sentidos cinéfilos que era ‘Mucho ruido y pocas nueces’ (‘Much Ado About Nothing’, 1993), la apreciación de esta arriesgada versión con la que firmante de ‘Los Vengadores’ (‘The Avengers’, 2012) se “desintoxicaba” del agotador proceso que fue la producción Marvelita lo hubiera tenido más fácil —que no muy fácil— para ganarme desde su primer minuto de metraje. Pero cuando uno tiene grabados a fuego en su memoria cinematográfica el asombroso arranque del filme de Branagh, la maravillosa música que Patrick Doyle compuso para todos y cada uno de los momentos del filme, y ese inolvidable papel que interpetó con desopilante acierto Michael Keaton —por no hablar de nuevo de las cimas que alcanzaban los esposos en sus sendas actuaciones—, poder hacer borrón y cuenta nueva para valorar en su justa medida el divertimento que hoy nos ocupa no es tarea sencilla. Aún así, y habiendo dejado ya claro lo que para servidor supone la producción comandada por Branagh, evitaré las comparaciones con la misma para centrar el discurso de la crítica en lo que Whedon logra y aquello que termina por escapársele. Y porque siempre es más agradable finalizar una lectura en términos positivos, creo de recibo comenzar por llamar la atención sobre la extrañeza constante que provoca en el espectador el encontrarse con el planteamiento fundamental que vertebra la propuesta del creador de ‘Firefly’ (id, 2002-2003). Y esta no es otra que traspasar la acción a la actualidad sin que los diálogos sufran ningún cambio con respecto al texto original del literato anglosajón; esto es, que lo que nos encontramos en esta nueva versión de ‘Mucho ruido y pocas nueces’ (id, 2012) es a unos actores que se mueven por el entorno de una lujosa villa estadounidense —situada en Santa Mónica, para más señas—, ataviados con ropa contemporánea y rodeados de tecnología actual, pero que declaman en todo momento siguiendo lo que Shakespeare dejó establecido hace algo más de cuatro siglos. El rechazo inmediato que esto provoca queda potenciado, no cabe duda, por la aparición constante de muchos de los sospechosos habituales del cine del realizador, y ver al “Agente Coulson” —Clark Gregg— como Leonato, a Nathan Fillion —de nuevo, lo mejor de la función— en la piel del alguacil, a Sean Maher en la de Don Juan o a Frank Kranz en la de Claudio suscita en el subconsciente un alejamiento automático de lo que estamos contemplando, y aunque Whedon y sus “amigachos” y “amigachas” traten por todos los medios de hacernos olvidar que están recitando en inglés clásico, el fuerte contraste con el entorno y las manifestaciones físicas de los actores hace que cueste, y mucho, entrar de lleno en la propuesta. Paradójicamente, lo que se establece como el mayor reparo que se le puede poner a la producción, termina alzándose como una de sus mejores virtudes, consiguiendo el equipo interpretativo al completo aislar el hecho verbal del gestual, existiendo en todo momento durante el metraje una plena desconexión de ambas facetas que destila momentos tan chocantes y originales como aquél en el que Benedicto hace jogging en el jardin mientras recita el soliloquio referido a las virtudes de la mujer. Desvestida por completo de alardes técnicos y artísticos, y desnuda de color, el otro pilar sobre el que se apoya el filme es, sin duda alguna, la dirección de Joss Whedon, una labor mediante la que el director demuestra gran ingenio acoplándose a la perfección a lo limitado del escenario y que habla mucho y muy bien de las capacidades narrativas del estadounidense. Unida a la ingeniosa y sutil orientación hacia la lucha de clases que, por mor de la localización de la acción, aporta el cineasta al texto primitivo, y gracias sobre todo a lo eterno de éste, quizás no quepa afirmar que ‘Mucho ruido y pocas nueces’ se sitúe entre las mejores adaptaciones a las que se haya sometido un texto del bardo, pero sí que, a todas luces, es una de las más divertidas. Además: Especial William Shakespeare en Blog de Cine. - |
| Posted: 18 Dec 2013 12:21 PM PST No deberías abrir la boca sin saber de qué estás hablando. Por eso me incomodan las entrevistas. Los periodistas me preguntan sobre China y el Tibet. ¿A quién le importa? ¡Soy un jodido actor! Me dan un guion. Actúo. Estoy aquí por el entretenimiento. Básicamente, cuando despejas todo, soy un adulto que se pone maquillaje. Hoy ha cumplido 50 años el señor William Bradley Pitt. Un hombre demencialmente atractivo que con el paso del tiempo se ha convertido en una de las mayores estrellas de Hollywood, una poderosa influencia, un actor y productor que domina el negocio. El marido de Angelina Jolie. El mejor amigo de George Clooney. ¿El heredero de Robert Redford? Un actor al que buscan los autores más relevantes: David Fincher, Quentin Tarantino, Andrew Dominik, Terrence Malick… Alguien que tiene entre manos una desastrosa superproducción, aparece, sonríe, y crea un éxito de 500 millones de dólares. Un tipo que nos cae de maravilla. Esa mirada, esa mandíbula. Brad Pitt tiene más de siete películas memorables pero aquí van mis favoritas. ‘Seven’ (‘Se7en’, 1995)Primera colaboración con David Fincher y primer papel realmente exigente. El resultado: una obra maestra. Junto a ‘El silencio de los corderos’ (‘The Silence of the Lambs’, Jonathan Demme, 1991), los mejores thrillers sobre psicópatas/asesinos en serie de la década de los 90, las películas que redefinieron y reanimaron el género hasta nuestros días. Pitt juega con su imagen de triunfador sex-symbol encarnando a un carismático personaje que es llevado al límite. Para el recuerdo queda la escena de la caja y la ira… ‘12 monos’ (‘Twelve Monkeys’, 1995)Trabajar a las órdenes de Terry Gilliam en esta lograda adaptación de ‘La Jetée’ (Chris Marker, 1962) le proporcionó su primera nominación al Oscar —posteriormente ha sido candidato en otras dos ocasiones, por ‘El curioso caso de Benjamin Button’ (‘The Curious Case of Benjamin Button’, 2008) y ‘Moneyball: Rompiendo las reglas’ (‘Moneyball’, Bennett Miller, 2011) —. Pitt muta en otra persona. Imprescindible escucharlo en versión original para ir más allá de su transformación física, quizá más fácil de conseguir, aunque el aprovechamiento de su cuerpo se asemeja a la salvajada que haría después Heath Ledger en la piel del Joker. ‘El club de la lucha’ (‘Fight Club’, 1999)Segunda reunión con Fincher y segunda obra maestra. Solo tenéis que ver el tráiler, el retrato de la sociedad y el ciudadano/consumidor sigue siendo terriblemente vigente, catorce años después. No se me ocurre ningún otro actor mejor que Pitt para el papel de Tyler Durden. Una vez más demuestra inteligencia, dominio de su cuerpo, de la escena, y una compenetración perfecta con sus compañeros de reparto. ‘Snatch: cerdos y diamantes’ (‘Snatch’, 2000)Guy Ritchie, que ante todo tiene talento para extraer el mayor rendimiento de sus actores, entiende lo que busca Pitt y le ofrece un caramelo. La posibilidad de lucirse con un llamativo papel secundario de escasa relevancia pero cuyas escenas quedan como las más divertidas y memorables del film, una comedia criminal llena de diálogos ingeniosos y giros sorprendentes. De nuevo, ojo al trabajo físico y de voz. ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’ (‘The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford’, 2007)Andrew Dominik llega a la carrera de la estrella en su momento de mayor madurez, y lo aprovecha en este ambicioso western crepuscular de hermosa factura que debe verse más de una vez para empezar a valorarlo en su justa medida. La estrella se sirve de su estatus y su carisma para dar vida a una fascinante figura que esconde una amargura y una vulnerabilidad inesperada bajo la superficie de invencible triunfador. Casey Affleck está pletórico pero cada vez que entra Pitt en escena la mirada se desvía inevitablemente hacia él. ‘Quemar después de leer’ (‘Burn After Reading’, 2008)Siempre he creído que Pitt es de los que transmiten disfrute por su profesión, y no lo digo solo por su afición a aparecer comiendo… Cuando llora o ríe, no dudas que sea auténtico, que lo esté viviendo en ese momento. Y es un tipo con un gran sentido del humor, lo cual es fantástico para un actor. Joel y Ethan Coen lo ven y le entregan un rol desternillante en un absurdo y peligroso lío de “inteligencias”. Pocas estrellas no cómicas estarían dispuestas a hacer el tonto a este nivel. Por eso, entre otros motivos, lo queremos. ‘Malditos bastardos’ (‘Inglourious Basterds’, 2009)Quentin Tarantino es único para jugar con la imagen, las expectativas y las posibilidades de un actor. Pitt se entrega al cineasta y entre ambos construyen un personaje lleno de matices a pesar de la brutalidad y simplicidad de su comportamiento. Nos quedamos con ganas de saber más de él, y eso es una gran señal. Por cierto, otra vez, y no puede ser casualidad, el actor encarna a un líder, a una poderosa figura que otros siguen encandilados. Me quedo con ganas de defender su labor en la maravillosa ‘El árbol de la vida’ (‘The Tree of Life’, Terrence Malick, 2011) y la incomprendida ‘El consejero’ (‘The Counselor’, Ridley Scott, 2013) pero creo que los siete títulos arriba destacados reflejan sobradamente el poco valorado talento de Brad Pitt. Aquí termina mi aportación y comienza la vuestra. ¿Qué opináis de este actor y con qué títulos de su filmografía os quedáis? - |
| 'Journey to the West', tráiler y cartel de la nueva comedia de Stephen Chow Posted: 18 Dec 2013 10:02 AM PST Quizá a muchos de vosotros no os diga nada el nombre de Stephen Chow, pero eso debería cambiar cuando os diga que es el director y protagonista de la delirante ‘Shaolin Soccer‘ (‘Siu lam juk kau’, 2001) —uno de los últimos títulos que descarté para mi selección de diez grandes comedias de lo que llevamos de siglo— y la fallida ‘Kung Fu Sion‘ (‘Kung Fu’, 2004). Pues bien, ahora os traigo el cartel y tráiler de ‘Journey to the West‘ (‘Xi you xiang mo pian’, 2013), su último trabajo como director y guionista, ya que en esta ocasión ha preferido ceder el protagonismo a otros actores asiáticos como Qi Shu, la chica de ‘Transporter‘ (‘The Transporter’, Corey Yuen, 2002). ‘Journey to the West’ nos contará la historia de un dúo de cazadores de demonios que harán todo lo que esté en su mano para evitar la destrucción del planeta. La película promete ser un gran espectáculo visual que intenta arrancarnos unas cuantas carcajadas. Estrenada en China el pasado 10 de febrero, es ahora cuando se inicia su distribución internacional, estando confirmado su estreno en Estados Unidos para el próximo 7 de marzo. A España ya veremos si tan siquiera llega en dvd o blu-ray. Eso sí, el dinero invertido ya está recuperado, pues solamente en China ha recaudado la friolera de 200 millones de dólares. - |
| Especial Paul Newman: 'El largo y cálido verano' de Martin Ritt Posted: 18 Dec 2013 08:05 AM PST 'El largo y cálido verano' ('The Long, Hot Summer', Martin Ritt, 1958) es una de las películas más representativas de la primera etapa como actor de Paul Newman por muchas y diversas razones. La misma supuso su primer encuentro con dos personas muy importantes en su vida. Por un lado el director Martin Ritt —otro de esos de la lista negra del senador McCarthy, aunque en este caso Ritt supo escurrir el bulto—, con el que el actor colaboraría en un buen número de ocasiones, siendo ésta una de las más celebradas —al lado de 'Hud, el más salvaje entre mil' ('Hud', 1963), sin duda la obra maestra de su director—; y por otro su primer encuentro con Joanne Woodward, que se convertiría en su esposa hasta la muerte del actor. De hecho antes del estreno, la actriz quedó embarazada de Newman, con el que demuestra un feeling que por motivos obvios traspasa la pantalla. La película supone la primera de una especie de trilogía no intencionada por parte del actor contextualizada en ambientes sureños a lo Tennesse Williams. Las siguientes serían las espléndidas 'La gata sobre el tejado de zinc' ('Cat on a Hot Tin Rof', Richard Brooks, 1958) y 'Dulce pájaro de juventud' ('Sweet Bird of Youth', Richard Brooks, 1962). En el caso de 'El largo y cálido verano' la película parte de varias obras de William Faulkner, sobre todo la titulada 'El villorio' (1940), que el que la haya leído comprobará que las diferencias entre los personajes y muchas de las situaciones están considerablemente cambiadas en el film, cuyo guión fue obra del matrimonio formado por Irvin Ravetch y Harriet Frank Jr. que mezclaron tres obras en concreto del escritor de Mississipi. (From here to the end, Spoilers) 'El largo y cálido verano' da comienzo con un hecho drástico que marcará el resto de la historia. Ben Quick (Paul Newman) es un hombre acusado de provocar un incendio en un granero, expulsado por ello de una comunidad. Caminando por una carretera será recogido por Eula y Clara —Lee Remick y Joanne Woodward— pertenecientes a la familia Varner, comandada por una especie de cacique llamado Will Varner —un pletórico y muy controlado Orson Welles que tuvo sus más y sus menos con el director, quien llegó a tirarlo del coche y dejarlo abandonado en un pantano obligándole a volver andando con los ánimos muy calmados—, dueño de casi todo lo que hay en el pueblo que se convertirá en el nuevo hogar para Quick. Éste establecerá enseguida una muy especial relación con Will que a unos enfadará, caso de Clara, y a otros pondrá peligrosamente celosos, caso del hijo de Will, Jody, papel que hace Anthony Franciosa. En 'El largo y cálido verano' las referencias sexuales están continuamente expuestas en el relato. Empezando por esa atmósfera en la que el calor más sofocante es representación de los deseos —son varias las veces que Newman se pasea con el torso desnudo, aprovechando todo su sex appeal, insinuándose a Clara a quien le ha echado el ojo—, o en algunas de diálogo muy bien metidas, por ejemplo aquella en la que Will alega tener 61 años para negarse a aceptar la proposición matrimonial de Minnie —Angela Lansbury en el papel de una prostituta que dirige una casa de citas— y aquella le responde que sabe a ciencia cierta que no está mayor para ciertas cosas. Por otro lado, la duda de Clara al enfrentarse a un dilema cuando cree estar enamorada de un vecino de toda la vida —un muy correcto Richard Anderson— pero quien le altera verdaderamente es Quick, rebelde, protestón y autosuficiente con una seguridad que asusta. Una de las cosas que más se disfrutan en la película de Ritt es sin duda el enfrentamiento interpretativo entre Orson Welles y Paul Newman, por aquel entonces, uno casi un recién llegado y el otro un veterano que además gozó de una fama terrible en todos los aspectos. El primer encuentro entre ambos es espectacular, manejado por Ritt con un uso del formato increíble, acoplando los personajes al escenario e intercambiado con primeros planos para marcar el ritmo de una conversación que pasará de advertencia a interés común con una facilidad endiablada y llena de dobles sentidos como todo el relato en sí. Realmente sorprende ver a Welles no hacer uno de sus numeritos de exhibición controlando cada gesto, mirada y palabra de su más que fascinante personaje. Lo mismo ocurre con Newman, en uno de esos roles que parecen hechos a su medida, haciendo todo un despliegue de la técnica del Acto'r Studio sin caer en el exceso, aunque el personaje pueda despertar ciertas antipatías entre cierto sector del público. El enfrentamiento entre clases, grandes familias de renombre obligadas a rebajar sus gastos y hombres surgidos prácticamente del fango labrándose un futuro con el sudor de su frente, aprendiendo a ser tiburones en el siempre despiadado mundo de los negocios, la diferencia entre amor platónico y amor pasional, el amor fraternal, los celos, la posesión, la valía, etc son temas que navegan por una película atrevida con un crescendo dramático que camina hacia una parte final que se prevé explosiva para repentinamente cambiar de tono y proponer un happy end dejando descolocado a más de uno, algo apresurado y desconcertante teniendo en cuenta el camino que llevaba la película. Con todo, muy buena, con a veces cierto tono de western —el forastero que llega a la ciudad y se busca problemas cual pistolero—, género en el que Paul Newman entraría de lleno en su siguiente película dando vida a uno de los personajes más míticos del género. Especial Paul Newman en Blogdecine:
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