Trailers y Estrenos |
- Añorando estrenos: 'La calle del misterio' de John Sturges
- Ganadores de los Premios Gotham 2013
- 'Hasta que llegó su hora', días del futuro pasado
- Especial Paul Newman: 'Mujeres culpables' de Robert Wise
- 'Muñeco Diabólico 7' en marcha
- 'Frozen: El reino del hielo' y 'Monstruos University' lideran las nominaciones a los premios Annie
- 'Tracks', tráiler de lo nuevo protagonizado por Mia Wasikowska
| Añorando estrenos: 'La calle del misterio' de John Sturges Posted: 03 Dec 2013 08:12 AM PST John Sturges fue conocido sobre todo por sus westerns de los años 50 y 60, entre los que destaco ‘Duelo de titanes’ (‘Gunfight at the O.K. Corral’, 1957) y ‘El último tren de Gun Hill’ (‘Last Train From Gun Hill’, 1959), y su nombre pasará a la historia por haber dirigido dos de las películas más populares que existen, ‘Los siete magníficos’ (‘The Magnificent Seven’, 1960) y ‘La gran evasión’ (‘The Great Escape’, 1963). Antes de hacerse cargo de películas caras y en glorioso cinemascope, Sturges tuvo una primera etapa de películas pequeñas en lo que respecta a presupuesto, y trabajando para la Metro Goldwyn Mayer realizó algunas películas policíacas como la que nos ocupa, ‘La calle del misterio’ (‘Mystery Street’, 1950). Hay en ella numerosos elementos para considerarla una de sus mejores obras, casi a la altura de ‘Conspiración de silencio’ (‘Bad Day at Black Rock, 1955), para el que firma la obra maestra de Sturges. La película, un puro Film Noir, es una de las películas menos conocidas no sólo de su director, sino también del género. Resulta cuando menos curioso encontrando en ella algunos de los mejores nombres artísticos en cuanto a montaje, fotografía y dirección artística. Los míticos nombres de Ferris Webster, montador clásico que también lo fue de Clint Eastwood durante diez años, el gran John Alton y el único Cedric Gibbons, ganador de once Oscars, forman la columna vertebral de una película cuasi perfecta. Un thriller de ritmo endiablado que vertía información sobre las técnicas de investigación a partir de un cadáver, como si se tratase de un temprano C.S.I., y en el que no faltan claras influencias hitchcockianas a las que se les puede dar la vuelta, pues cierto título del maestro del suspense, posterior a éste, guarda algunas similitudes de lo más llamativas. (From here to the end, Spoilers) ‘La calle del misterio’ recuerda en su inicio a ‘Psicosis’ (‘Psycho’, Alfred Hitchcock, 1960), no por el tema, sino porque cuando ya nos hemos familiarizado con un personaje femenino, que se supone el protagonista, éste es sacado de la narración con un asesinato, sobre el cual se investigará durante todo el metraje hasta dar con el asesino y las razones. El maestro del suspense navega a modo de premonición no sólo por ese detalle —que dicho sea de paso, también se realiza en cierta película de Sean S. Cunningham de forma muy bochornosa—, sino por algunos más, como la ocultación del coche de la víctima en un río, y que de nuevo nos lleva al famoso título citado. Pero también la figura del falso culpable que en ‘La calle del misterio’ tendrá todas las pruebas en su contra, detalle llevado hasta el paroxismo en un virtuoso juego de coincidencias. Ricardo Montalbán, que nunca ha sido un gran actor, ni siquiera bueno, ofrece un muy particular detective de policía obstinado como pocos en conocer la verdad de lo qué ha pasado, y sobre todo demasiado literal en cuanto a las reglas y las pruebas circunstanciales. El espectador sabe desde el inicio que el culpable no es el pobre muchacho al que le cargan el muerto aunque fue una de las últimas personas en estar con la víctima poco antes de su muerte, pero también es testigo de todos los hechos y comprende la seguridad del detective en creer a su detenido como el autor del crimen. Sólo la avaricia de un personaje al que da vida Elsa Lanchester provocará una sucesión de acontecimientos que harán que el verdadero asesino se ponga en evidencia. Son varias las secuencias en las que lo que Hitchcock definía como suspense —“algo que conoce el espectador y desconoce el personaje“— se muestra a la perfección con el plus de un crescendo dramático que ayuda a ese suspense. ‘La calle del misterio’ parece por momentos una oda al trabajo policial por cuanto el trabajo de investigación está minuciosamente retratado. Es muy llamativo el hecho de visionar esta película hoy día, con la cantidad de adelantos que hay al respecto del ADN y presenciar, con sentido de la perspectiva, cómo se las ingeniaban en aquellos años para descubrir la identidad de unos huesos humanos. La película muestra varias conversaciones llenas de datos entre el policía y un doctor —Bruce Bennett, actor que llegó a vivir 100 años—, filmadas con un enorme dinamismo y que no entorpecen el fluir de una historia que pone sobre la mesa el eterno debate entre la culpabilidad y la inocencia, y la fina línea que separa a ambas, demostrando que un sencillo hombre, temeroso por haberle sido infiel a su mujer, puede acabar condenado a muerte por un crimen que no ha cometido. También expresa de forma muy convincente que el mal sólo genera mal a través del irónico destino que sufre el personaje de Lanchester. Al excelente trabajo de todos los actores, donde destacan Montalbán, Lanchester, y también el olvidado Edmond Ryan, que da vida al verdadero culpable, hay que sumar la vitalidad de Sturges en la dirección, filmando secuencias tan prodigiosas como la persecución final, en exteriores, de varios personajes entre varios trenes, de un ritmo vertiginoso, como el del resto de la película en cuyo guión, escrito por Richard Brooks el mismo año que debutaba en la dirección y venía de aportar su pluma en varios clásicos del Film Noir, no falta la inclusión de elementos físicos importantes para el transcurso de la investigación e invisibles para ciertos personajes. Un teléfono bajo las escaleras y el resguardo de una maleta se convierten en personajes secundarios en este enérgico y vibrante thriller como alegoría a la necesidad de fijarse profundamente en las cosas para dar con la verdad. - |
| Ganadores de los Premios Gotham 2013 Posted: 03 Dec 2013 05:42 AM PST Hace apenas unas horas, aprovechando el anuncio de las nominaciones de los Annie, os comentaba que estamos ya metidos de lleno en la carrera para los próximos Oscar y los premios Gotham, que no tienen nada que ver con cierto superhéroe, son los primeros galardones de importancia para ello que se entregan. Pues bien, esta pasada madrugada se anunciaron los ganadores de la edición número 23 de estos premios. La gran sorpresa de la noche fue que ‘12 años de esclavitud‘ (‘12 Years a Slave’, Steve McQueen, 2013), una de las grandes favoritas de cara a los próximos Oscar, no consiguió ni una sola estatuilla, pues en las categorías en las que competía el premio fue para ‘A propósito de Llewyn Davis‘ (‘Inside Llewyn Davis’, 2013) de los hermanos Coen en el apartado de mejor película, el de mejor actor fue a manos de Matthew McConaughey por su trabajo en ‘Dallas Buyers Club’ (Jean-Marc Vallée, 2013) y el de intérprete revelación acabará en casa de Michael B. Jordan por su actuación en ‘Fruitvale Station’ (2013), la cual también consiguió el galardón a mejor director novel para Ryan Coogler. La lista de premiados se completa con el reconocimiento como mejor actriz a Brie Larson por ‘Short Term 12’ (Destin Cretton, 2013) —en la imagen superior podéis verla durante su discurso de agradecimiento— y el galardón a mejor documental para ‘The Act of Killing‘. Con todo, estos premios no son ni mucho menos fiables de cara a los Oscar, ya que el año pasado ‘Moonrise Kingdom‘ (Wes Anderson, 2012) se llevó el de mejor película, y luego únicamente consiguió una nominación a mejor guión original en los premios de la Academia de Hollywood. - |
| 'Hasta que llegó su hora', días del futuro pasado Posted: 03 Dec 2013 04:54 AM PST
Me resisto a calificar ‘Hasta que llegó su hora’ (Once upon a time in the West, 1968) un spaghetti western. Explicaré por qué: Sergio Leone se fue hasta Monument Valley para rodarla, cambiando su habitual Almería (donde rodó algunas escenas, pero sin el peso que tuvo antaño) por el paisaje habitual del mismísimo John Ford. Jonathan Rosenbaum los llamaba “últimos westerns”. Decía que tanto los últimos westerns como los últimos musicales – All that Jazz (id, 1979) de Bob Fosse – tenían en común una cosa: conscientes de ser anacronismos de un género ya olvidado (pues ambos florecieron en los treinta, cuarenta y cincuenta), hacían de tal cosa, la nostalgia, una vestimenta de sus relatos. Y es verdad. Esta es una historia de gente al borde de la muerte. Leone mandó a Ennio Morricone componer la banda sonora antes de rodar la película, por eso es tan especial y sinfónica en todos sus planos, montaje, interpretaciones: la música sonaba ya durante el rodaje. ¿Manierista? Mucho. Una fábula como dijo mi compañero Abuín. También maravillosa. Frank atribuye el crimen a Cheyenne (Jason Robards), otro forajido, al tiempo que Harmonica (Charles Bronson), llamado así por la que lleva consigo y no deja de tocar, llega en un tren en busca de Frank. Cheyenne se pregunta enseguida: ¿pro qué matar a un granjero? Enseguida se da cuenta. Frank trabaja para un astuto (y turbeculoso) empresario que mató a McBain porque el granjero vio que la llegada del tren le serviría para conquistar un pueblo. Pero la película no termina ahí. En las películas de Leone, y eso me encanta, todo parece muy cínico, por eso, a simple vista, se diferencian, no solamente en el estilo, de las otras del oeste. Pero como siempre, nada es tan fácil. Frank es un villano fascinante. “No eres un hombre de negocios”. Un fascinante rey Ricardo III condenado a morir porque no pelea contra su exceso de ambición sino contra la naturaleza misma de su hubris: “ese es tú problema, Frank, que usas las pistolas”: No sabe usar el dinero. Frank quiere ser un rey del capital, pero no sabe. No puede. Vive en un mundo extinguido, buscando el sentido último. ¿Y Harmonica? Harmonica es el pasado de Frank, sus fechorías viles, su brutalidad. Un niño que vio morir a su hermano. Un niño que ha crecido. Jill es la nueva América. Sobrevive. Pero se enamora de Harmonica. Es una historia de amor preciosa. Supongo que la maravilla de la película está en los detalles. Tras el duelo final, él entra a por su compinche Cheyenne, pero también a verla por vez última. Ella le mira: “¿pero volverás a verme alguna vez?” Él no responde. El cine de Leone es un cine de rostros. Recordamos ese alud de preciosos primeros planos en la tensión de un duelo. Palpamos en el aire cortado de su montaje ese talento. Pero es un cine de muchos rostros. Rostros de personajes que saben que van a morir o que pueden hacerlo, rostros asesinos y rostros fallecidos, rostros de añoranza y de ensueño, rostros que se han ido y rostros que vuelven, rostros que nunca querríamos que se fueran y que se pierden, sin embargo, rostros de ojos verdes y rostros manchados de vida. El final de la película es fabuloso. Harmonica y Jill han cimentado su preciosa historia de amor en la vida (cuando oigas este ruido, agáchate, le ha aconsejado él a ella) y son ambos quienes sobreviven. Pero no existe una vida común. Ella, rodeada ahora de trabajadores en el terreno de su fallecido marido, es el siglo veinte que se pone en marcha, un mundo bajo el cual auspiciar un lugar idílico (pienso en Hilos de sangre, que aunque no termina rigurosamente igual, guarda no pocos parecidos). Él, habiendo cumplido su labor, se marcha. “Él no es el hombre adecuado” le ha dicho Cheyenne a Jill. “Pero me da igual” ha dicho ella. Está naturalmente equivocado. Los personajes no tienen tiempo. Tiempo para cambiar, tiempo nuevo para olvidar, tiempo para otra cosa que no sea sobrevivir. No les queda tiempo, y con todo, hay quienes sobreviven, siguen. He visto ya varias veces esta película de Leone. Están las típicas cosas que indican preferencia – la actriz, la banda sonora, la dirección – pero luego otras que juzgo inmensamente hermosas. Como que Harmonica salve al hombre que matará luego, Frank, cuando otros le traicionan y quieren matarle sin más. “Lo has protegido” le reprocha Jill. Y Harmonica responde: “No. No le he dejado morir”. Y en el duelo final, Frank le dice “supongo que somos hombres de otro tiempo”. Un tiempo donde la vida y la muerte no estaban por encima del dinero. Por eso luego Harmonica entra a mirarla a ella. Porque es un hombre de otro tiempo que ha visto en ella algo más allá de la muerte: el futuro. Pero el futuro no le incluye. Es un futuro sin él. - |
| Especial Paul Newman: 'Mujeres culpables' de Robert Wise Posted: 03 Dec 2013 01:57 AM PST Comprender es perdonar, ¿o era comprender es no perdonar? Nunca lo recuerdo Tras ‘Para ella un sólo hombre’ (‘The Helen Morgan Story’, Michael Curtiz, 1956) en la que Paul Newman no llevaba sobre sus hombros el peso del film, en su segunda colaboración con el director Robert Wise el actor vuelve a contar con un personaje secundario, importante en la trama, pero lejos de la profundidad de los que interpretaría a partir precisamente del film que hoy nos ocupa. ‘Mujeres culpables’ es el título que recibió en nuestro país ‘Until They Sail’, que traducido significa “hasta que embarquen”. Dejando a un lado la mala traducción/doblaje del título en sí con el que aquí conocimos la película, no puede estar más equivocado en intenciones por el hecho de resultar demasiado moralista debido al tema que la película trata: la infidelidad de las mujeres que quedan solas en tiempos de guerra. Se trata de una de las películas menos conocidas de la entera filmografía de un director que a esas alturas ya nos había regalado grandes películas como ‘El ladrón de cuerpos’ (‘The Body Snatcher, 1945), ‘Sangre en la luna’ (‘Blood on the Moon’, 1948) o ‘Ultimátum a la tierra’ (‘The Day the Earth Stood Still’, 1951) y ya había dirigido a Newman en el biopic pugilístico sobre Rocky Graziano. ‘Mujeres culpables’ es un film que afronta la segunda gran contienda de la historia desde la perspectiva del que queda en casa, en este caso un grupo de hermanas que se enfrentan a la ausencia de sus hombres de las más diversas formas. No hablamos de una de las grandes obras de Wise pero tampoco de uno de sus films más desechables. Mucha corrección y eso sí, apuntes de puesta en escena muy inteligentes además de dar importancia a las diferentes formas de ver la vida, sobre todo en tiempos de guerra.
(From here to the end, Spoilers) El film narra las vivencias de cuatro hermanas que viven en un pueblo de Nueva Zelanda. Jean Simmons, Joan Fontaine, Piper Laurie —la que años más tarde sería una terrible madre en ‘Carrie’ (id, Brian De Palma, 1976)— y Sandra Dree, en el personaje más joven y también el menos interesante, dan vida a esas cuatro mujeres que deberán enfrentarse con resignación, algunas más, otras menos, al hecho de estar solas en un mundo sin hombres hasta que la llegada al lugar de barcos estadounidenses altera la situación. El film da inicio con un juicio en el que ya vemos a un Paul Newman en piloto automático haciendo una declaración ante el juez sin que sepamos muy bien las razones. Un largo flashback nos irá mostrando las relaciones hasta llegar a ese punto, demostrando que lo que realmente importa es el camino recorrido hasta un final que no importa tanto salvo por la frase del inicio del post, dicha por Jean Simmons que junto a Joan Fontaine llevan el peso del film. ‘Mujeres culpablss’ es un drama al que a veces le falta algo de pasión, de arrojo, aunque muestra a un Wise que narra a la perfección y sus mejores bazas son el amor por el detalle, por las pequeñas sutilezas. Baste fijarse en cómo se define la relación de Anne (Fontaine) con el capitán Bates (Charles Drake) al que conoce por un carta que ella envía al periódico para quejarse de la actitud sexista de los soldados americanos. Dos planos consecutivos de sus manos entrelazadas llegan para retratar esa relación, una estupenda elipsis como otras que se producirán a lo largo del relato y que muestran cómo el estoico paso del tiempo hace mella para bien o para mal en las vidas de las cuatro hermanas. Por otro lado si la citada relación está mostrada a través de elipsis, la que mantienen Barbara (Simmons) y Harding (Newman) se muestra con cierta distancia emocional a través de dos secuencias muy significativas: la del lago y la de la cama. En ambos el pasado pesa, a él le ha vuelto cauteloso y ella se ha recuperado de la muerte de su marido. Durante toda la película nos preguntamos por qué ésta da inicio con un juicio en el que no sabemos a quién se está juzgando ni por qué, hasta que llega el instante más melodramático del film. Delia (Laurie), que no soporta la soledad, se había casado con uno de los pocos hombres que quedaban en el pueblo, un ignorante que la asesina al volver de la guerra por no querer darle el divorcio —ella había mantenido relaciones con otros hombres en la ausencia de su marido— y al que le importaba más la decencia que el no amor que ambos sentían por el otro. El juicio no es más que una excusa narrativa para mostrar la forma de pensar de Harding, que por un lado debe declarar en contra de la hermana de la mujer que ama —Harding se dedica a investigar las relaciones entre los soldados americanos y las residentes del lugar— y también entenderá los actos de cada una de esas mujeres, y que el único condenable es un asesinato y no una infidelidad a pesar de sus malas experiencias al respecto. El apunte más interesante del guión es ese mapa del mundo que las hermanas tienen colgado en el salón de su casa. En el mismo van colocando alfileres con distintos colores y que representan a cada uno de los hombres de sus vidas, señalando el lugar en el que creen se encuentran dependiendo de las noticias que van recibiendo. La historia se desarrolla en Nueva Zelanda, hay personaje americanos y británicos y una de las hermanas es asesinada con una espada japonesa. La guerra mezcla el mundo y lo confunde para mal, alegoría que se muestra a Simmons arrancando el mapa de la pared y tirándolo al fuego rabiosa por un mundo desordenado y violento. Detalles como ese colocan a ‘Mujeres culpables’ a cierta altura concluyendo con la frase del inicio y que sirve para resumir las diferentes y nada fáciles circunstancias a las que se enfrentan todos los personajes. Paul Newman se paseó por esta película sin esforzarse demasiado, definiendo su rol con un par de gestos, muy típicos del Actor’s Studio, pero dejando en todo momento que la función fuese para las actrices. Especial Paul Newman en Blogdecine: - |
| 'Muñeco Diabólico 7' en marcha Posted: 02 Dec 2013 04:48 PM PST Los psicópatas cinematográficos ochenteros se resisten a abandonar nuestras salas, y es que si la semana pasada se confirmaba la futura existencia de un nuevo reboot de la saga ‘Viernes 13‘, lo que hoy os traigo son noticias sobre la franquicia ‘Muñeco Diabólico‘. ¿El motivo? La séptima entrega de las sangrientas aventuras de Chucky ya está en camino. Resulta curioso que ni siquiera haya sido necesario que la correcta ‘La maldición de Chucky‘ (‘Curse of Chucky’, Don Mancini, 2013) haya tenido que estrenarse en cines —a España llegó directamente en dvd y blu-ray el pasado 13 de noviembre— para que en Universal hayan dado su visto bueno a una nueva secuela de ‘Muñeco diabólico‘ (‘Child’s Play’, Tom Holland, 1988). Lo único que se sabe de la película por el momento es que Don Mancini, creador del personaje, guionista de todas las entregas y director de la horrible ‘La semilla de Chucky‘ y de ‘La maldición de Chucky’ ha confirmado que se aclararán todas las dudas relacionadas con el desenlace de esta última. Eso sí, el proyecto aún está en fase de desarrollo, por lo que aún tardaremos en verla. Vía | Shock Till You Drop - |
| 'Frozen: El reino del hielo' y 'Monstruos University' lideran las nominaciones a los premios Annie Posted: 02 Dec 2013 03:14 PM PST Hace ya tiempo que arrancó la temporada de premios que alcanzará su punto álgido cuando se entreguen los próximos Oscar. Por mi parte, los Annie son uno de los galardones que sigo con mayor interés, ya que están encaminados a reconocer las mejores películas animadas del año, un cine que incluso aún hoy es despreciado injustamente por algunos con excusas pueriles como que es una cosa para niños y si acaso únicamente algún título puntual consigue escapar de esa calificación. Sin embargo, lo que ahora nos interesa es que ya se han anunciado las nominaciones para la edición número 41 de los premios Annie, con ‘Frozen: El reino del hielo‘ (‘Frozen’, Chris Buck y Jennifer Lee, 2013) y ‘Monstruos University‘ (‘Monsters University’, Dan Scanlon, 2013) liderando la lista de aspirantes con diez menciones para ambas. Eso sí, sólo la película de Disney y la francesa ‘Ernest & Célestine‘ (Benjamin Renner, Stéphane Aubier y Vincent Patar, 2012) aspiran al mismo tiempo a los galardones de mejor película, mejor dirección y mejor guión. El próximo 1 de febrero conoceremos la identidad de los ganadores, pero por ahora os dejo con la lista completa de nominaciones en los apartados cinematográficos de los Annie. Mejor película:
Mejor cortometraje:
Mejores efectos de animación en una película de animación:
Mejores efectos de animación en una película de acción real:
Mejor animación de personajes en una cinta de animación:
Mejor animación de personajes en una cinta de acción real:
Mejor diseño de personajes en una cinta de animación:
Mejor dirección:
Mejor música:
Mejor diseño de producción en una cinta de animación:
Mejor storyboard:
Mejor doblaje:
Mejor guión:
Mejor montaje:
PD: Espero que arrase ‘Frozen, el reino del hielo’, ¿y vosotros quién queréis que sea la gran triunfadora? Vía | The Wrap - |
| 'Tracks', tráiler de lo nuevo protagonizado por Mia Wasikowska Posted: 02 Dec 2013 10:16 AM PST Si os gusta Mia Wasikowska, este título os va a interesar, porque por lo visto es un vehículo para el lucimiento de la joven estrella. Arriba tenéis el tráiler de un drama basado en hechos reales titulado ‘Tracks’ que se estrena en Australia el 6 de marzo. Dirige John Curran, del que quizá hayáis visto una floja adaptación de ‘El velo pintado’ (‘The Painted Veil’, 2006), y en el reparto figuran también Adam Driver —uno de los chicos de ‘Girls’ (2012-en emisión)—, Emma Booth, Jessica Tovey, Melanie Zanetti, Rainer Bock y Robert Coleby, entre otros. Yo adoro a Wasikowska. No necesito copiar y pegar su apellido. Me aburrió en ‘Alicia en el país de las maravillas’ (‘Alice in Wonderland’, Tim Burton, 2010) —y probablemente me aburrirá en la segunda entrega—, pensaba que no sabía actuar, hasta que vi su primer episodio en la formidable ‘En terapia’ (‘In Treatment’, 2008-2011); luego me cautivó en ‘Jane Eyre’ (Cary Fukunaga, 2011), donde ya tenía edad suficiente como para no sentirme culpable por mirarla, y desde entonces quiero verla siempre, en todas las películas. Bueno, excepto en esas caras chorradas que hace Hollywood únicamente por romper taquillas y vender muñecos. Para eso ya hay muchas otras… Marion Nelson firma el guion de ‘Tracks’, basada en la historia real de Robyn Davidson, una muchacha que decide cruzar un desierto de casi tres mil kilómetros. Por hacer algo. Y bueno, el final es lo de menos. - |
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